domingo, 7 de noviembre de 2010

Un recuerdo típico

Recurrir a la memoria es ponerse los pies bien hechos para la cabeza. El topos, un tópico, pasas a ser la forma de la manifestación de la piesifestación. No hay festejo alguno, en eso que es lo borrable. Hay siempre una inversión, no hay un aparente que no pueda aparecer en la memoria, pero no hay memoria que no sé manifieste. Sería hacer fragmentos pequeños, según sea el caso. No hay posibilidad de una secuencia hay dentro. Volviendo con la fiesta, la cosa es encaminarla a una yuxtaposición de demás cosas. Hay uno que dirá que es un uso de conciencia.
El recuerdo recorre la memoria, no es una reminiscencia. Citando al topos donde uno asiste en tanto que viajero, hay siempre se contienen los recuerditos. Acaso el recuerdo típico sería la memoria de un lugar contenida en una cosa que da cuenta de la cultura. Además lo que se olvida comúnmente se respalda con las fotos. Otra vez un giro, la foto es utilidad de, en caso del viajero recordador, es cosa recordatoria. Y, a pesar de ello, el ver una foto trae consigo la nostalgia de un "nunca olvide". Es probable que sea una trampa, conciencia y memoria se toman igualitas, en ocasiones. A son de pasos, el hombre puede pagar un recuerdo típico, puede ser comestible incluso; puede no llevar cámara. Puede morderse el hombre mismo. No olvide que siempre le aplaudieron su buena memoria en clase de historia. Entonces, tiene presente el algo. Se pregunta si paso matemáticas de noche, se pregunta por los números. Yo no le puedo dar solución mientras no sé acuerde de mí, y adquiera el "recuerdito".

Espinosa Zaragoza Mario Alberto

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