viernes, 21 de enero de 2011

Persecución del hambre y la arborescencia

En tanto que unos puntos se transladaban, todo dice constantemente, incluso mi manzana me hablaba y me decía. El color verde, todo dice eso mismo en reiteración, yo recuerdo si se te olvida, mi manzana acababa en el límite de mi mano, la izquierda giraba, y todas las muelas aplastaban, masticar es la última acción de un pescadito que me comí vivo, lo que no continuaba era como los gritos de la calle distraían mi primer pensamiento, los huesos bien tensos, los músculos, el primer hombre que da la mano, no me interrumpas, lo espacial, una manzana quebrada, amarillo. Dos cosas pueden pasar al mismo tiempo, pero mi ojo derecho iba hacía otro lado. Lo que implica mis labios pegados al alimento, no es beso eso, primer contacto, una mordida. La manzana y demás, digestión mucho tiempo, miraba a todos lados y una semilla dentro, algunas agua regar crecer; la continuación de la historia la saben. Árbol, bosque y conjunto/ Masticar un tronco no es posible.

Danté Manzana

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