Espinosa Zaragoza Mario Alberto
viernes, 17 de septiembre de 2010
Desolación, de-solación, de oración
Puede estár fuera de primavera una flor. Tan improbable se vuelve que hallemos dentro de la flor una estación entera. El brillo del mundo, a veces se reduce a una gota de sudor. Cuando suda la bebida anuncia: le incómoda el instante a/gota. O fractal/sol a fechas de todas fechas. Un poeta se puede volver sentencioso. Narrar todo con sentido hace la línea: poeta-juez son uno. El juicio casi siempre finaliza el enunciado. El jardín también puede ser el suspiro, Faustine. Unos lentes de Sol nos dicen que no existe: los ojos-luz-sol desaparece. El sentido tampoco está; pero se puede esclarecer en la cara de un niño sin juguete. El viento se diferencia: los labios de alguien ó el veintilador, sino vayan en dirección idéntica. Se puede oler una flor, una por una, sus tallos juntos: en primavera como burro al juicio de un zoopoeta ó la erotización de la voz-viento al oído de alguna oreja.
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