Una fecha animalística
Tigre devora a un lobo, la historia de devoraciones es lenta, sangrienta cualquier incisivo que avanza profundamente en el cálculo de la presión, mi pequeño tigrecito caminaba en cuatro patas decidido, cierto de un lado a otro: vertical, horizontal. Hablar de la boca del lobo, en su boca, los pasos como huellos, rastreo, diría ese oscuro pie que tienes en lo que el nevado, un encuentro des-topológico y yo, mandaba unas postales, desde acá, ya veía la reacción, sonriéndose poco más tocaba su pelo. El miedo en mi sillón, apostaba que esa mordida vendría para acá, cada hocico corresponde a las dimensiones de mi mano, al cuello, los rasguños, la caída letal. La tremulidad es una fo fo forma de comunicación entre los lobos y yo, problemas de traducción, mi tigre y sus lentes sobre sus ojos acolorados. Justo cuando sale el sol, cada 8 de Julio un lobo es devorado por un Tigre. Estoy seguro que yo le lloré.
Danté Manzana
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