miércoles, 30 de diciembre de 2009

Con el propósito de dormir.

Las ansías estaban crecientes por la noche de mañana. Justo a las 12, pensaba el pordiosero empezar una nueva vida. Los propósitos estaban bien señalados, esas oraciones que repasaba en su cabeza una y otra vez, al siguiente año se añadirían a la realidad.

Entonces se preparo para dormir en el lugar habitual, mañana sería una nuevo día que con él trairía una década nueva. Su década, aunque probablemente la última, a su edad, él para sí mismo ya era bastante sabio. Sin embardo las ansías por el año siguiente no le permitieron dormir, consiguió una botella de licor, la embriaguez del momento le obligo a rendirse de cansancio.

Quizá el siguiente día no sabría del orden de sus propósitos, y el año empezaría con un vago sujeto a su botella de licor, injustamente le haría más viejo y la década entrante acabaría sin su presencia.

Por el momento, el dormía con el frío del invierno, mismo que no acaba con el fin de año.

Espinosa Zaragoza Mario.

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